Cambiar la potencia contratada después de una reforma
Antes de cambiar la potencia tras una reforma, revisa el uso de tus equipos y el boletín eléctrico. Así sabrás si necesitas un trámite, una adaptación o ambos.

Después de una reforma, la pregunta no es cuántos aparatos has añadido, sino cuáles vas a utilizar a la vez y si tu instalación está preparada para ellos. Puedes necesitar cambiar la potencia contratada, adaptar la instalación o simplemente repartir mejor el uso de los equipos. Para decidir, reúne tu factura, el boletín eléctrico y una descripción de lo que ha cambiado en la vivienda. Con eso podrás separar el trámite del suministro de los trabajos que realmente necesita tu casa.
La reforma no te obliga a aumentar la potencia contratada
Solo tiene sentido pedir más potencia si la que tienes resulta insuficiente para el uso previsto de la vivienda. Estrenar cocina, renovar el cuadro o añadir enchufes no demuestra, por sí solo, que debas aumentar el contrato.
Empieza por los equipos que más condicionan tu uso: horno, placa de cocina, climatización, termo eléctrico o calefacción eléctrica, si los tienes. No sumes sin más la potencia nominal de todo lo que hay en casa. Esa suma supone que funciona todo simultáneamente y puede alejarse mucho de tu rutina.
Haz una lista de situaciones reales: cocinar mientras funciona la climatización, ducharte mientras se calienta el agua o poner la lavadora durante la preparación de la cena. Anota qué combinaciones necesitas mantener y cuáles puedes evitar sin complicarte la vida.
Los datos de demanda que puedas consultar en el área de tu distribuidora ayudan a contrastar esa previsión con el uso anterior. Si la reforma ha cambiado los equipos o la forma de calentar la vivienda, no tomes el historial como una garantía: describe esos cambios al profesional que valore tus necesidades.
Si tu contrato distingue potencias por periodos, revisa también en cuál necesitas el ajuste. No des por hecho que debes modificar todas por igual.
Si se corta la luz, comprueba qué provoca la interrupción
Una interrupción del suministro no demuestra que falte potencia contratada. Puede deberse al límite del contrato, a una sobrecarga en un circuito, a una fuga eléctrica o a un aparato averiado. La solución depende del origen.
Antes de llamar, recoge información sin desmontar nada: qué equipos estaban funcionando, si se quedó sin luz toda la vivienda o solo una zona y si alguna protección del cuadro cambió de posición. Si puedes identificarla sin manipularla, anota cuál fue. Esa descripción ayuda a orientar la revisión, pero no sustituye el diagnóstico.
Por ejemplo, si el problema aparece siempre al conectar el mismo electrodoméstico, necesitas descartar una avería. Si ocurre al combinar varios equipos de gran consumo, conviene comprobar tanto la potencia disponible como la capacidad del circuito al que están conectados.
Aumentar la potencia no corrige una instalación defectuosa ni refuerza un circuito. Tampoco debes sustituir una protección por otra de mayor capacidad para evitar que salte: tiene que ser adecuada para el cableado que protege.
Si notas olor a quemado, calentamiento anormal o chispas, deja de utilizar los elementos afectados y solicita una revisión. No sigas probando combinaciones para ver cuánto aguanta la instalación.
El boletín indica qué potencia puedes contratar con ese certificado
Compara la potencia que quieres solicitar con la potencia máxima admisible del certificado de instalación eléctrica, o CIE. La potencia contratada aparece en tu factura; la máxima admisible corresponde a la instalación certificada. No son intercambiables.
Si tu solicitud queda dentro del límite del boletín, no necesitas una adaptación por superar ese límite. Eso no significa que cualquier instalación antigua esté en buen estado: la seguridad y la capacidad de los circuitos siguen siendo cuestiones técnicas que debes revisar cuando haya motivos para hacerlo.
Si quieres superar la potencia máxima admisible, el certificado actual no basta. Un instalador autorizado debe revisar la instalación, definir la adaptación necesaria y emitir un nuevo CIE que permita justificar la potencia solicitada.
Tras una reforma eléctrica, comprueba además qué documentación te han entregado. Un presupuesto, una factura de materiales o la sustitución del cuadro no equivalen al certificado. Si se ha emitido otro boletín, asegúrate de trabajar con ese documento y no con una copia anterior.
La antigüedad del CIE es una comprobación distinta. Pregunta a tu comercializadora si el documento que tienes es válido para tu solicitud o si exige renovarlo. No encargues una renovación solo porque has reformado ni presupongas que renovarlo obliga a sustituir toda la instalación.
La adaptación eléctrica depende de lo que limite tu instalación
El alcance debe salir de una revisión técnica, no de una lista de mejoras añadidas al presupuesto. Necesitas saber qué impide admitir la potencia deseada y qué trabajo resuelve esa limitación.
La revisión puede afectar al cuadro, a las protecciones, al cableado o a la distribución de los circuitos. Añadir puntos de luz, reparar una avería y renovar una instalación completa son trabajos distintos; ninguno debe aparecer como requisito automático para cambiar la potencia.
También importa lo que hayas incorporado durante la reforma. Un equipo nuevo puede requerir un circuito adecuado aunque no necesites aumentar el contrato. A la inversa, disponer de una instalación renovada no significa que debas contratar toda la potencia que admite.
Pide al instalador que diferencie las actuaciones necesarias de las mejoras recomendadas. Si propone sustituir elementos, debe explicarte qué problema presentan y por qué no basta con conservarlos. Así podrás decidir sin confundir una exigencia técnica con una oportunidad para ampliar la obra.
Si hay que abrir rozas o reparar paredes, concreta quién se ocupa de los trabajos de albañilería, de la retirada de restos y de los acabados. El presupuesto eléctrico no tiene por qué incluirlos, y descubrirlo al terminar puede dejarte reparaciones pendientes.
Separa los costes del contrato de los trabajos eléctricos
El cambio de potencia puede generar derechos regulados; la revisión, la adaptación y el certificado tienen un presupuesto profesional aparte. Pagar el trámite del suministro no cubre los trabajos dentro de tu vivienda.
En un aumento pueden intervenir derechos de enganche, de acceso y, según los derechos de extensión vigentes de tu suministro, de extensión. Pide a tu comercializadora el desglose aplicable a tu caso. No uses el importe de una solicitud antigua o de otra vivienda como si fuera una tarifa universal.
Consulta también cómo cambia la parte fija de tu factura. La decisión no consiste únicamente en asumir el coste del trámite: debes valorar el gasto recurrente de mantener la nueva potencia frente a la comodidad que necesitas.
Para los trabajos de electricidad, la referencia es 35–70 €/hora, según datos propios de Makeoverfy actualizados a 2026-08-04. Ese rango no es el precio total de adaptar tu instalación ni permite calcular el coste del certificado sin conocer el alcance.
Una tarifa horaria necesita contexto: qué tareas cubre, cómo se estima la dedicación y qué conceptos se cobran aparte. Materiales, desplazamiento, emisión del CIE, impuestos o reparaciones de acabados deben quedar identificados, estén incluidos o excluidos. Si el presupuesto es cerrado, comprueba exactamente qué actuaciones cubre y cómo se autorizarían los trabajos adicionales.
Compara presupuestos que resuelvan la misma necesidad
Una oferta solo es comparable con otra si ambas incluyen el mismo alcance. Una revisión del cuadro no equivale a una adaptación con nuevo boletín, aunque las dos se presenten como un trabajo de electricidad.
Para pedir ofertas útiles, explica qué has reformado, qué equipos has añadido, qué potencia tienes y cuál estás valorando. Adjunta el CIE si lo conservas y describe las interrupciones de suministro, si las hay. Cuando todavía no sabes el origen del problema, solicita diagnóstico en lugar de dar por necesaria una instalación completa.
Comprueba que cada propuesta aclare:
- Qué revisión se hará y qué actuaciones se consideran necesarias.
- Qué materiales y elementos se van a instalar o sustituir.
- Cómo se presenta la mano de obra y qué ocurre si aparecen trabajos imprevistos.
- Si incluye la emisión del nuevo CIE cuando corresponda.
- Qué reparaciones, acabados y otros conceptos quedan fuera.
Con ese alcance definido, en Makeoverfy puedes contar qué necesitas y recibir presupuestos de electricidad de empresas verificadas de tu zona, gratis y sin compromiso.
No elijas solo por el total. Si una propuesta es menos completa, pide que se ajuste antes de compararla. Y si incluye una intervención que las demás no contemplan, solicita su justificación técnica: puede ser necesaria, pero debes entender por qué.
Solicita el cambio a tu comercializadora con la documentación preparada
El cambio de potencia se solicita a la comercializadora, que lo tramita con la distribuidora. El instalador se ocupa de la revisión técnica y del certificado cuando haga falta; no sustituye ese trámite contractual.
Utiliza el canal oficial de tu comercializadora para confirmar la documentación y las condiciones de la solicitud. Ten preparados:
- Nombre, apellidos y DNI del titular.
- CUPS del suministro, que puedes localizar en la factura.
- Datos bancarios que te soliciten para la gestión.
- Potencia contratada actual y potencia que quieres solicitar.
- Boletín eléctrico o CIE, si debes aportarlo.
Antes de enviar nada, comprueba que la potencia solicitada coincide con la que has valorado y que el certificado presentado la admite. Si necesitas un nuevo CIE, resuelve esa parte antes de tramitar una petición que dependa de él.
Pide una confirmación de los costes y guarda el justificante de la solicitud. Así tendrás una referencia para comprobar después qué modificación se ha realizado, en lugar de depender de lo que recuerdes de una conversación telefónica.
Coordina la obra y el trámite sin dar por hecho el plazo
Si necesitas adaptación y nuevo boletín, organiza primero los trabajos que permiten solicitar el cambio. El plazo de la obra y el del trámite del suministro no son el mismo ni dependen necesariamente de quien te ha presupuestado la instalación.
Pregunta a la comercializadora cómo se ejecutará la modificación, qué disponibilidad necesita por tu parte y qué plazo puede confirmar para tu suministro. No presupongas que será inmediata o remota solo por el tipo de contador.
Si la reforma sigue abierta, coordina la revisión eléctrica antes de cerrar los acabados que puedan verse afectados. También conviene acordar con el instalador cuándo te entregará la documentación, especialmente si la necesitas para completar la solicitud.
Cuando se confirme el cambio, revisa que la nueva potencia figure correctamente en la documentación contractual y en la factura posterior. Conserva el CIE y el detalle de los trabajos realizados. Si continúan las interrupciones, comunica qué ocurre y solicita una revisión: no encadenes aumentos de potencia sin averiguar la causa.
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